lunes, 20 de octubre de 2008

10:35

me gustaba el pasado, cuando el tiempo era nuestro, cuando todo eran sonrisas, cuando los lugares eran nuestros, y de nadie de más. nadie conocía a nadie, solo unos pocos nos conocíamos, me gustaba esa asociabilidad la verdad. me gustaban los viernes por la tarde con la compañía de siempre, y los sábados más o menos improvisados, pero no del todo. me gustaba la incertidumbre del día a día, la duda, el miedo, y al final... la sorpresa, la buena nueva. me gustaban mis prontos amaneceres y mis atardeceres rimbombantes (eso no quiere decir que no me gusten mis tardes actuales, para nada). me gusta lo nuevo, lo ingenioso, lo que me soprende, lo que me atrae. es lo que me atrae. la vida, la vida, la vida. lo nuevo, la necesidad del viajero, la historia de alguien que necesita encontrarse, o que quizá ya se haya encontrado y los que necesiten encontrarle sean los demás. me gusta la escritura libre, no me gusta no saber que pensar. me gusta escribir después de mucho tiempo, no me gusta no saber hablar.

2 comentarios:

maloles dijo...

Yo no soy anti-hombres; pero tampoco pro-ellos.
Por eso me he buscado un duendecillo, que es diferente de esos otros seres :)

Y me da dolores de cabeza, pero de tamaño reducido.
Bueno, eso hoy, que estoy de buen humor.
Otro día, te contaré otra historia.

Muas!

Unknown dijo...

idealista y nostálgico, me gusta. También tus gafas. saludos